sábado, 23 de abril de 2016

Día del libro. En Fuenllana nos encanta leer.



Muchas veces se oyen comentarios como: "leer es un rollo", "no me gusta leer". Se podría decir que la lectura es como la comida, necesaria para vivir, para la mente, para el corazón, etc. 
Igual que los alimentos, se han de comenzar a tomar poco a poco. Con pequeñas dosis de sabores que resulten agradables. Leer cualquier libro, sobre todo a una pronta edad, efectivamente se puede convertir en algo "intragable".
Se ha de buscar un libro adecuado a la edad, por los temas de interés, el vocabulario, las expresiones, y de esta forma lograr que cada uno vaya disfrutando con pequeñas historias, hasta que "enganche" con ese libro que le abre la puerta de un mundo nuevo y maravilloso del que nunca se podrá escapar, la lectura.
Y después de esto, comenzamos con un libro y otro y otro hasta que se convierte en una necesidad vital.
Es muy bueno que exista un día como hoy, que nos recuerde a todos la necesidad de la lectura para la vida. 

Visita de Miguel Ángel Jordán a Fuenllana




Con motivo de la celebración del Día del Libro en el colegio, recibimos la visita del escritor Miguel Ángel Jordán. Algunas de sus novelas como: las trilogía de Erik hijo de Arkhelan, las dos partes de Uhlma y la novela Un sueño a dos voces, son algunos de los libros más prestados en la biblioteca del colegio. 

Las alumnas de 3º y 4º de la ESO, estaban entusiasmadas con su visita. Tenían muchas ganas de escucharle y hacerle muchas preguntas sobre los libros con los que tanto disfrutan.

A muchas de las asistentes le gusta escribir, por eso destacaron de la sesión cómo les había gustado mucho escuchar la siguiente afirmación: "Lánzate al vacío, ya tendrás tiempo de revisar lo que ya hayas escrito".

Fue un rato muy interesante y productivo, muchas salieron reforzadas en su gusto por la lectura, y a otras les "picó el gusanillo" de volver a disfrutar con los libros. Todas estaban entusiasmadas por las palabras que les dedicó Miguel Ángel. Agradecemos mucho su esfuerzo de venir desde Valencia. Pero viendo el entusiasmo con que le escucharon, seguro que se sintió recompensado.


Esperamos que vuelva pronto,  no sin que antes hayamos leído Vidas en tinta y papel .

¡Muchas gracias Miguel Ángel!

viernes, 8 de abril de 2016

Los archivos secretos de la Sra. Basil E. Frankweiler


Autor: E. L. Konigsburg
Ed: Palabra

Cuando Claudia decidió escaparse de casa, lo planeó todo con mucho cuidado. Estaría fuera el tiempo suficiente para que sus padres aprendieran a valorarla. Viviría con todas las comodidades: nada menos que en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. E invitó a su hermano pequeño, Jamie, a que la acompañara, sobre todo porque era un tacaño y tenía bastantes ahorros.
Claudia era una buena organizadora y Jamie sabía manejarse con el dinero, así que enseguida supieron instalarse convenientemente. Pero, cuando se acabó la diversión de los primeros días, Claudia se encontró con dos problemas inesperados: por un lado seguía siendo la misma de siempre, y ella quería ser diferente. Y, por otro, en el museo descubrió una estatua tan bella que no podría volver con su familia hasta que averiguara quién fue su autor, misterio que traía de cabeza a los expertos.

Todo ello la llevó hasta la señora Basil E. Frankweiler, la anterior dueña de la estatua. Sin su ayuda, Claudia nunca habría encontrado la forma de volver a casa.

martes, 5 de abril de 2016

Día Internacional del Libro Infantil


El 2 de abril se celebra el Día Internacional del Libro Infantil.

En esta infografía se puede ver todo lo que se conmemora.


jueves, 31 de marzo de 2016

Cómo fomentar la lectura según la edad de los niños

Recogemos algunas indicaciones acerca de qué libros comprar y cómo utilizarlos correctamente para generar el gusto por la lectura de los más pequeños de la casa:

Hasta 6 meses
-Libro concreto, imágenes grandes, materiales como tela, vinilo, cartón.
-Los padres se involucran al máximo, son los responsables de crear al momento de lectura. Se pueden fabricar los propios libros con fotografías.
-Libros que incorporen de una a 4 palabras por página.

6-12 meses
- Libros para desarrollar las habilidades de motricidad física, para tocar y manipular. Libros que emitan sonidos.
-Libros con solapas, a los 8 meses descubren y recuerdan el cambio de una página a otra.
-Incorporar frases repetidas, rimas y onomatopeyas.
-Padres: leer con musicalidad, cuidar el tono, la entonación de la lectura. Los niños a partir del año decodifican el lenguaje, a los 8 meses todavía no. Pero esta primera fase de entender la musicalidad es clave para entender la fase posterior de decodificación.

1-2 años
- Empezamos a trabajar la adquisición del lenguaje, la codificación. Momento de introducir la narrativa sencilla con inicio, nudo y desenlace.
-Libros informativos sobre conocimientos del mundo que les rodea, van muy bien los libros que hablan de rutinas (lavarse los dientes, vestirse)
-Padres: leer en voz alta y lentamente, con claridad, para que vaya entendiendo el lenguaje. Repetirles las historias, a los niños les gusta la repetición porque pueden predecir.

2-3 años
-El niño hace uso del lenguaje pero habla sin claridad, se recomiendan abecedarios.
-Introducir el álbum ilustrado.
-Etapa en que se despierta la fantasía.
-Libros de sentimientos para trabajar autoconocimiento y autocontrol.
-Libros informativos: etapa del “por qué”.
-El padre tiene que posicionarse cada vez más en un rol dialogante. Ya no lleva todo el peso narrativo. Importancia de hacer preguntas al niño sobre las lecturas. Diálogo.

4-6 años
-Libro como herramienta educativa para trabajar la interacción hijos-padres.
-El padre va dejando paso cada vez más al niño como conductor de la lectura, fomentar que el niño lidere la lectura y decida las pausas y las repeticiones.

6-8 años
-Etapa en que el niño aprende a leer, debe ser la base de su competencia lectora y de sus futuras habilidades lectores (comprensión, velocidad).
-Combinar libros de conocimiento y álbum ilustrado.
-El padre paulatinamente pasa a tener el rol de escuchar, sigue leyendo pero debe dejar que el niño empiece a leer por sí mismo. El niño debe empezar a elegir sus lecturas y los padres pueden preguntarle por qué las elige. Se fomenta la interacción y la capacidad de pensar.

8-10 años
-Sumar al álbum ilustrado y al libro de conocimiento las primeras lecturas que contengan más texto. Primeras novelas.
-Se incrementa el rol de escucha por parte de los padres. El niño puede pedir que se le sigan leyendo libros o cuentos, se debe poder combinar ambas situaciones y hacerlas mixtas: cuando padre lee debe involucrar al niño, cuando el niño lee el padre hace preguntas.

10-12 años
-Libros de temática diversa, intentar ampliar al máximo el alcance de los temas con los que el niño está en contacto.
-El rol de los padres debe ser ejercer de conexión entre las lecturas que el niño elige y otros tipos de ficción, situaciones de la vida real, etc.
-Padres: se va dejando de lado el rol de escuchar durante la lectura en voz alta del niño y se pasa a un rol más dialogante. Se debe preguntar al niño por la lectura a posteriori, dejarle leer a su ritmo.

Mayores de 12 años
-El rol del padre pasa a ser el de observador de los gustos. Es importante en esta etapa los niños/jóvenes sientan el respeto de los padres hacia las lecturas que eligen.
-Los padres deben ayudar a los niños a relacionar las lecturas con otros aspectos de la realidad, como actividades de ocio, adaptaciones teatrales o cinematográficas de las obras, los hechos en los que se basó un libro.

Fuente: Boolino

Claves para fomentar la lectura en tus hijos


Iniciarles pronto en los libros mejora su concentración, sus relaciones sociales, estrecha vínculos afectivos, retrasa la pérdida de memoria hasta la vejez además de otros muchos beneficios.

Según Ester Serrano, de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, «los niños que están acostumbrados a leer o a que les lean, adquieren fácilmente vocabulario y capacidades para el desarrollo del lenguaje. Se sentirán más seguros en el colegio tanto en la lectura como en el habla ante sus compañeros, mejorarán su rendimiento, aumentarán su capacidad de concentración, de análisis y de interpretación de los textos».
Con este buen hábito adquirido, los beneficios alcanzarán hasta en la edad adulta puesto que «un cerebro activo funciona mejor y más rápido», asegura Esther Serrano.

El problema, según añade José María Lucía, socio fundador de Educandoo.com, es que solo entre un 30-35% de los padres están implicados en la lectura con sus hijos y «a medida que avanzan en edad estos hábitos se pierden». Por ello, propone que estos hábitos los adquieran desde pequeños para que los interioricen para toda la vida, comenzando con una lectura diaria de cuento antes de dormir. «Los padres deben servir de ejemplo y leer, pero si no son lectores habituales, pueden llevar a sus hijos a bibliotecas y disfrutar ojeando libros juntos y seleccionando un buen título. Además, es muy positivo regalarles un libro ante un buen comportamiento, como premio, para alejarles de la idea de que la lectura es una obligación».

Desde la AEPap, Esther Serrano añade que hay que respetar sus gustos para que elijan sus historias. «También los padres deben estar dispuestos a compartir con ellos lecturas, a animarles a leer y a escuchar sus experiencias con la lectura. El debate después de leer el libro también es positivo. Otra forma de atraerles es leer en voz alta todos los miembros de la familia y cuando él lo haga no corregirles continuamente, no importa que se equivoquen. No está en el colegio. En ese momento lee para pasarlo bien».
Sven Huber, socio fundador de Boolino, añade que para que no pierdan el hábito durante la adolescencia «se les puede proponer un libro de ciencia ficción o cómics, que aunque resulten menos educativos, los hay de gran calidad y les invita a la lectura, lo que les ayudará a combatir el estrés de una época de muchos cambios vitales y luchar contra el aburrimiento propio de estas edades».

Errores más habituales de los padres:

Obligarles a leer contra su voluntad. Sustituir el tiempo de otras aficiones por la lectura. Leer debe ser una afición más y hay que encontrar su tiempo entre las rutinas diarias. No debe ser sólo una tarea escolar más. —Imponerles las lecturas que les gustan a los padres y criticar las suyas.

No tener en cuenta la edad y maduración de los niños. —Empeñarse en excluir las nuevas tecnologías frente a la lectura tradicional. Se pueden compatibilizar. —Corregirles continuamente si no leen perfectamente. —No compartir la lectura con ellos.


Diario ABC. Laura Peraita.  23/03/2016

jueves, 3 de marzo de 2016

La Costa de las Galletas, cuento para la merienda



Después de hacer los deberes en la Biblioteca, Paula Rubio del Cerro, Áurea Gómez Rey, Marta Álvarez Gómez (3º Primaria),  y Lucía Amaro González (4º Primaria), me han ayudado a inventar un cuento. Tal vez por ser la hora de la merienda, todo ha ocurrido en la Costa de las Galletas....

Había una vez un niño que se llamaba Espinaco. Le gustaban mucho los caballos y tenía uno muy grande y fuerte, Ador.
Un día Espinaco decidió salir a pasear con su caballo pero, cuando se acercó a buscarlo, se dio cuenta de que no estaba en el establo.
Pasaba por allí su amigo Niscalito y le preguntó:
- ¿Qué buscas?
- Estoy buscando mi caballo, respondió Espinaco. ¿Tú lo has visto?
- ¡Sí! Lo he visto en la Costa de las Galletas.
- ¿Dóndee?
- En un lugar de la playa donde las galletas van a divertirse. Hay galletas rellenas de crema que vuelan con sus alas de chocolate por el cielo. Hay bizcochitos rellenos de fresa que navegan en sus barcos veleros hasta el faro y vuelven al caer la tarde. En ese lugar, las galletas Doradas pasean por la arena, buscando una piscina de mermelada de melocotón para bañarse.
- Y ¿tú crees que por allí estará mi caballo?
- ¡Vamos a ver!, si tú fueras un caballo ¿no intentarías ir a la Costa de las Galletas?
- No, porque Ador nunca se comería una simpática galleta que disfruta paseando feliz o navegando por la costa.
De todas formas, Espinaco hizo caso a su amigo Niscalito, y fueron juntos a la Costa de las Galletas para buscar a Ador.
Al llegar vieron una magdalena en bañador, metiéndose en un pequeño lago de sirope de caramelo.
Y de repente, allá a lo lejos, vieron a Ador.
- ¡Allí está mi caballo! - gritó Espinaco.
- Ves, ¡te lo dije! ¡te dije que estaba en la Costa de las Galletas!
En ese momento vieron a  Ador salir del agua. Llevaba puestas unas riendas. Agarradas muy fuertemente, llevaba en su lomo un montón de galletas rellenas de chocolate que se habían caído al agua desde un tazón de porcelana gigante. Las había salvado, porque se estaban comenzando a deshacer en el mar de leche con chocolate.
- ¡Ador es un héroe! ¡Nos ha salvado! ¡Viva Ador! –gritaban las galletas.
Mientras todos celebraban el alegre rescate de las galletas rellenas de chocolate, Espinaco y Niscalito decidieron darse un baño en el mar de leche con chocolate surcado por pedacitos de Brouwnie y virutas de colores.