viernes, 24 de octubre de 2014

Día Internacional de las Bibliotecas

Dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua que una biblioteca es el local donde se tiene considerable número de libros ordenados para la lectura. Y efectivamente, eso es lo que es. Pero hay una dimensión diferente de las bibliotecas.
Hoy celebramos el Día Internacional de las Bibliotecas. Lo que festejamos no es solo la existencia de esos lugares con libros más o menos ordenados para su lectura. 
Este día debería servir para recordarnos que tenemos a nuestra disposición un lugar para disfrutar, conocer, aprender, crecer, divertirnos, crecer, construir,...
Leer es un ejercicio fácil que tiene efectos inmediatos sobre el que lo practica. 
Todos tenemos alguna biblioteca cerca de nuestro lugar de residencia, y sobre todo, tenemos una en el Centro Educativo que está a la disposición de padres y alumnas.
Puede ser un buen día para proponerse visitarla con cierta frecuencia. De esta forma podrás vivir aventuras apasionantes como Ulises en la Odisea, reirte con el señor Jeeves de Wodehouse, descubrir lo que es el amor de la mano del señor Darcy y Elizabeth Bennet, descubrir cómo es el mundo sin libros que describe Ray Bradbury en Farenhait 451. Y un miles de cosas más que Google nunca te podrá mostrar y tal vez tu bibliotecario, sí.

¡Feliz Día de las Bibliotecas!







lunes, 1 de septiembre de 2014

A todos los monstruos les da miedo la oscuridad

A todos los monstruos les da miedo la oscuridad.
Michäel Escoffier
Kris Di Giacomo
Ed. Kokinos

Todos los monstruos lloran, tiemblan, tienen pesadillas y miedo a la oscuridad. Por eso se esconden bajo la cama de los niños y en los armarios, no por otra cosa… Así que lo más recomendable es abrazarles y contarles un cuento para calmarles.
Los simpáticos monstruitos de este cuento están aterrorizados. Cantan para espantar sus miedos y solo consiguen asustarse más. Tratan de llegar al interruptor de la luz, pero vuelven temblando a su escondite… La única forma de tranquilizarles es comprenderles, leerles un libro y achucharles.

Un libro ideal para los pequeños que tienen miedo a la hora de irse a dormir, que ven seres amenazadores moviéndose en las sombras y que están absolutamente convencidos de que hay monstruos rondando por el cuarto. Los niños se reirán al ver a los monstruos más asustados que ellos, corriendo de aquí para allá con la boca abierta. Un álbum muy divertido, presentado en exquisitos tonos oscuros y un moderno texto blanco. Este libro será como dejarles una lucecita encendida en la mesilla de noche.

viernes, 29 de agosto de 2014

Secret Academy 1. La Isla Fénix

Secret Academy 1. La Isla Fénix
Isaac Palmiola
Ed. Montena

Lucas se ha ganado una plaza en la la Secret Academy, una misteriosa escuela situada en una isla del Pacífico. Pero una vez allí descubrirá que el lugar encierra numerosos misterios y trampas...
Existe, en medio del océano Atlántico, una pequeña isla que no aparece en ningún mapa. Allí se encuentran las instalaciones de la Secret Academy, una misteriosa y exclusiva escuela para alumnos cuidadosamente elegidos. Nadie conoce los métodos de enseñanza ni qué es lo que aprenden exactamente los chicos y chicas; lo único que se sabe es que tienen prohibido hablar de ello con nadie...

Lucas, Úrsula y Rowling han sido admitidos y, juntos, deberán descubrir qué enigmas entraña la Secret Academy y quién es quién en ese mundo de profesores que no lo cuentan todo, alumnos que rivalizan entre sí y enemigos cuyo rostro nadie conoce.

miércoles, 27 de agosto de 2014

El comienzo de la madurez

El comienzo de la madurez
Henry James
Ed. Periférica


Cierto suceso ocurrido a principios de 1870 habría de marcar el final de la juventud del protagonista y autor de estas páginas, que en El comienzo de la madurez se ve obligado, sin embargo, «a proporcionar algún que otro matiz sobre esta afirmación tan tajante»: «La juventud es un libro en numerosos volúmenes que constituye apenas una mera estantería en la enorme biblioteca de la vida». 

Lo que el aún desconocido escritor neoyorquino vivió al llegar a Londres fue el comienzo de una relación singularísima con «la gran figura» de esta ciudad, con la que siempre mantuvo una distancia reverencial que, sin embargo, no le impidió amarla al mismo tiempo que la diseccionaba: James miró a su alrededor como pocos otros escritores lo han hecho, con la curiosidad de sus años, la distancia del extranjero y el sentido crítico del artista, según escribiera Virginia Woolf.

Por la maestría de su autor, el pasado evocado se convierte en estas páginas en verdadero presente: las acertadas reflexiones sobre la juventud y la madurez; los paseos por los jardines de Kensington; un encuentro con Tennyson, Poeta Laureado bajo el gobierno de la reina Victoria; el círculo de la escritora George Eliot; el eco de las voces de Dickens y Thackeray; los asuntos comunes de los que se ocupa la prensa a diario; incluso un desayuno cualquiera.

«El mundo inglés de aquella época le era muy querido. Le había brindado amistad, oportunidades y, sin duda, muchas otras cosas de las que no era consciente. Henry James, más que nadie, jamás podría olvidar ese regalo, y este libro de memorias nos parece un sublime acto de gratitud.» Virginia Woolf

martes, 5 de agosto de 2014

Cómo arreglar el mundo

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba sus días en su laboratorio en busca de respuesta para sus dudas.
Cierto día, su hijo de seis años invadió su santuario, decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera entretenerlo. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras, recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta, se lo entregó a su hijo diciendo:
- “Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin la ayuda de nadie.”
Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente:
- “Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo”.
Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad, hubiera conseguido componer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones, con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible?¿Cómo el niño había sido capaz?
– “Hijito, tu no sabías cómo era el mundo, cómo lo lograste?”
– “Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura del hombre. Así, que dí vuelta a los recortes, y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.”
- “Cuando conseguí arreglar al hombre, dí vuelta a la hoja y ví que había arreglado al mundo.”

                                                                            Gabriel García Márquez

La sabiduría de los autores clásicos


lunes, 4 de agosto de 2014

Libros sobre la Primera Guerra Mundial

En estos días estamos celebrando el centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial. Proponemos dos libros a los amantes de la historia y para todos aquellos a los que les gustaría conocer un poco más de nuestra reciente historia:

La Primera Guerra Mundial
Michael Howard
Ed. Crítica

El autor, catedrático emérito de las Universidades de Oxford y Yale, analiza los aspectos más importantes de la diplomacia y la política europea a comienzos del siglo XX, así como la capacidad militar de las potencias enfrentadas: Francia, Inglaterra y Rusia, por un lado, y Alemania con el Imperio Austro-Húngaro, por el otro. Resume los más destacados acontecimientos de esta Guerra.


La fabulosa historia de Henry N. Brown
Anne Helene Bubenzer
Ed. Grijalbo


“Nací en Bath el 16 de julio de 1921, cuando Alice me cosió mi segundo ojo. Me llamo Henry N. Brown y soy un oso de peluche. Pero no soy un oso cualquiera, pues Alice introdujo en mí un secreto que ella llamaba "amor" y que me hace diferente. Ahora que ya he cumplido ochenta años y ya no soy el juguete preferido de los niños, me he dejado convencer para contaros mi historia. Mi historia que es también la de todos aquellos que he amado a lo largo de los años, en Inglaterra, Francia, Alemania, Noruega, Italia, Hungría... y ¡hasta en Nueva York! Os hablaré de la guerra que asoló Europa y puso tristes muchos corazones, pero también de la felicidad de compartir, de aportar consuelo y alegría, de formar parte de una familia”.